¿Cómo se utiliza?
Preparación de la piel
- Limpia bien la zona a tratar: elimina maquillaje, aceites o residuos.
- Aplica un gel conductor o un gel específico recomendado para el dispositivo — esto es importante para que la energía se transmita correctamente y evitar daños.
- Asegúrate de que la piel esté seca antes de aplicar el gel y que no haya heridas abiertas, irritaciones graves o infecciones.
Encendido y selección de modo
- Enciende el dispositivo y selecciona el modo apropiado: por ejemplo HIFU, RF (radiofrecuencia), EMS o microcorriente, según el aparato tenga esas funciones.
- Ajusta la intensidad/adaptación al nivel más bajo al principio para acostumbrarte, luego puedes subir si la piel lo tolera.
Tratamiento de las zonas faciales
- Desliza el cabezal del dispositivo por la cara (por ejemplo: mandíbula hacia orejas, mejillas, cuello) con movimientos lentos y continuos. No detengas el aparato en un solo punto demasiado tiempo.
- Evita zonas sensibles como alrededor de los ojos o el área de la tiroides en el cuello a menos que el fabricante indique lo contrario.
- El tratamiento típica de HIFU provoca una sensación de calor o de “pinchazo leve” cuando entrega energía.
- Después del tratamiento puedes continuar con tu rutina habitual de cuidado (hidratante, sérum) salvo que el fabricante especifique lo contrario.
¿Cada cuánto tiempo se debe usar?
Las recomendaciones para dispositivos domésticos tipo mini-HIFU varían, pero un consenso general es:
- Durante las primeras semanas: usar 1-2 veces por semana. Por ejemplo, 2-3 veces/semana durante 5-6 semanas para acostumbrar y ver resultados.
- A largo plazo: luego reducir a una vez cada 2-4 semanas, o según la tolerancia de la piel y los resultados visibles.
- Importante: No usar diariamente en modo HIFU o RF intenso, ya que la piel necesita tiempo para repararse y generar nuevo colágeno.
Beneficios esperados
- Mejora de la firmeza de la piel, especialmente mandíbula, mejillas y cuello.
- Reducción de líneas finas o ligera flacidez gracias a la estimulación de colágeno.
- Posible mejora de textura, tono y aspecto general de la piel.
Precauciones y contraindicaciones
- Evita en caso de embarazo, lactancia, enfermedades graves de la piel, heridas abiertas o infecciones cutáneas.
- Si tienes implantes metálicos en la zona de tratamiento, consulta antes.
- Si sientes dolor fuerte, quemadura, enrojecimiento intenso que no disminuye, detén el tratamiento.
- Siempre leer el manual del fabricante para saber profundidad de tratamiento, niveles seguros y zonas permitidas.